Los corset son una prenda de vestir empleada en la actualidad por algunas mujeres para definir la silueta y acentuar su femineidad. Se masificaron en el siglo XIX, convirtiéndose en una prenda usada por todas las mujeres de aquel entonces, sin importar su condición social.
Es por ello que apelando a su distintivo de prenda poco usual que hace aflorar la coquetería en quien la usa, Silvana Arredondo Espinoza, usuaria del proyecto Yo Emprendo de FOSIS que se financia con recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) del Gobierno Regional, se dio a la tarea de diseñar y coser corsets, prendas que vende no sólo en su natal Valparaíso, sino que envía a todo el país.
Siendo una adolescente, esta porteña se adentró en el mundo de la costura. Pese a no tener estudios formales en el área, siendo cien por ciento autodidacta, comenzó primero a reparar ropa y luego se dio a la tarea de diseñar y coser sus propias creaciones.
“Tenía 13 años cuando empecé a mirar como cosía mi mamá. Nosotras somos cuatro hermanas, por lo que siempre había que costurear. Luego empecé a inventar y diseñar mi propia ropa. Ya más adulta empecé a hacer arreglos a mi familia, algunos vecinos me pedían que les cosiera bastas, cosía cierres y así partí”, manifestó Silvana.
COSTURERA AUTODIDACTA
Pero su vínculo con los corset se inició cuando su hija Diana, hoy de 22 años le pidió que le comprase uno. “Como yo soy curiosa, le dije que si me lo prestaba para sacar el modelo. Lo miré bien, tomé las medidas y me dije que yo podía hacer uno igual”, precisó.
Y así creó su primer corset, el cual manifiesta, le quedó bastante aceptable. Así empezó a replicarlos y de a poco entre las amistades de Diana se corrió la voz que Silvana era la que hacía los corsets que lucía su hija en las tocatas a las que asistía, ya que la joven gusta de la música metalera.
“A mi hija todos le preguntaban que dónde los compraba y ella decía que los hacía yo. Entonces, me puse a hacerlos, a probar con distintas telas, colores”, expresa.
Para hacer más específico su emprendimiento, Silvana decidió enfocar sus diseños hacia la tendencia gótica, donde las chicas que siguen esa subcultura optan por prendas de color básicamente negro y con ciertas remembranzas de la época victoriana. “Tengo muchas clientas de ese grupo, las que me compran siempre”, destaca.
Para difundir sus diseños, su hija Diana le creó una cuenta en Facebook, la cual ha sido una gran vitrina, pues incluso le han solicitado pedidos desde lugares tan distantes de Valparaíso como Iquique, Coyhaique y Antofagasta. Ahí sube fotos de sus corsets, etiqueta a sus clientas y espera que salgan los encargos que para su bien, cada vez son más. Encajes, tules, telas vistosas, ojetillos y tirantes se funden en las creaciones de esta emprendedora.
APOYO DE FOSIS
Con mucho esfuerzo y gracias a una máquina de coser a pedal que perteneció a su madre, Silvana cosía con mucha dedicación cada uno de los corsets que le encargaban. Por eso con el subsidio que recibió tras participar en las capacitaciones del programa FOSIS al que accedió, invirtió en una maquina recta, una overlock y telas para sus creaciones.
“Me hacían falta las máquinas, sobre todo la overlock, pues antes yo las terminaciones las hacía a mano y esto me ahorra mucho tiempo. Estoy muy feliz de haber sido seleccionada, he aprendido mucho y quiero sacar provecho a esto”.
Los corsets que diseña Silvana cuestan entre los 12 mil y 40 mil pesos, precios que consideran las características de la prenda que las clientas soliciten. Los precios son competitivos, dice, pues en las cercanías de Valparaíso sólo hay dos tiendas que venden prendas similares a las suyas.
ASPIRA A TENER UNA TIENDA
Se asume satisfecha de su emprendimiento y de las satisfacciones que le han dado que le han permito educar a sus dos hijos, Diana y Juanito.
“Estoy contenta con lo que hago. Nunca he tenido problemas con mis clientas, pues ellas se hacen responsables de enviarme sus medidas para que yo moldee los diseños”. Eso lo hacen las chicas que por distancia no pueden ir a su casa a hacer las pruebas antes de que Silvana de vida a la prenda final.
Esta emprendedora, oriunda del cerro Los Placeres de Valparaíso, destaca que “nunca pensé que iba a terminar ganándome la vida con esto que partió de manera tan coloquial, si se quiere decir. Mi idea a futuro es poner un local especializado en corsets en el centro, donde poder exhibir mis creaciones. Sé que me iría bien, pues no hay muchos locales así, además que atendería a un público especializado que busca están prendas”.
Por Carolina Rodríguez Cobo/Periodista proyectos FOSIS/FNDR
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