Dibujos que conectan con el yo interior
En marzo del año en curso, la psicóloga y psicoanalista viñamarina, Maritza Barreto lanzará en la Ciudad Jardín su libro “Mensajes del Universo, Arte Místico”, texto que combina, según la autora, filosofía en forma de poesía mediante dibujos, mensajes que cualquier persona puede descifrar y que se revelan en estado especiales de conciencia y que aluden a situaciones que nos permitirán entender mejor lo que vivimos.<P>
Por Carolina Rodríguez Cobo
Con una creciente labor como escritora en los géneros prosa y
poesía, la psicóloga y psicoanalista
viñamarina Maritza Barreto Cerda, innova ahora con este libro de mensajes
reveladores denominado “Mensajes del Universo, Arte Místico” (Editorial Alto
Volta, 2012), el cual será lanzado a finales del mes de marzo, en Viña del Mar.
La profesional, formada en la República Oriental del Uruguay, premiada
por su obra, a través del Fondo del Libro y la Lectura del Consejo de
la Cultura y las Artes, conversó con “LA OTRA VOZ” acerca de lo que será su
nueva obra literaria, donde tuvo la oportunidad de trabajar con su hijo, el
músico y cantante ex Canal Magdalena, Cristian Arroyo, quien diseñó el libro.
¿Por qué escogió este nombre tan
particular para su nueva obra ?
Respondo a ese porqué. Son mensajes del universo, que nos pertenecen a
todos y a mí sólo me corresponde transmitirlos. Es esa la razón por la que
decidí publicarlos. Es información que a todos nos concierne, que está en
nuestros genes y son recibidos en estados especiales de conciencia, que en
m caso, al principio se manifestaron en forma de dibujos.
Yo no soy una
artista, sino una persona que desarrolla algunas actividades artísticas, pero
estos dibujos son productos estéticos que representan conceptos místicos. De ahí
que sean catalogados como arte místico. Además, cada uno lleva un texto que proviene
del universo interior y remite hacia el cosmos.
¿Qué inspiran sus dibujos y qué tan
presente está el psicoanálisis y la psicología, temas que usted domina muy
bien, en esta obra?
El psicoanálisis está presente en todo quehacer humano. En la conferencia
XXXI acerca de la disección de la personalidad psíquica, Freud dice que “podemos también imaginarnos que ciertas
prácticas místicas logran subvertir las relaciones normales entre los distintos
sectores anímicos, de manera que la percepción pueda captar sucesos del yo profundo y en el ello, circunstancias que de otro modo
serían inaprehensibles.” Por ello, no me cabe la menor duda de que Freud
conocía estas prácticas místicas.
¿En qué estado de conciencia, si
hablamos en sus términos, se hicieron estos
dibujos?
En cuanto a mis dibujos, estos fueron realizados en lo
que podríamos llamar estado alfa y en ellos no están implícitos los sentimientos. Yo tomaba
el lápiz y comenzaba a dibujar en cualquier espacio de la hoja, luego comenzaba
con un punto y de ahí el dibujo se desarrollaba solo. Mi mano iba punteando sin
predeterminación. Finalmente, aparecía un dibujo que adquiría coherencia cuyos
resultados que aparecen en el libro. Paralelamente a ellos aparecía un texto
que yo escribía a veces en prosa o en forma de poema.
¿Hubo dibujos que no consideró
para esta obra?
Sí.
Hay un par de dibujos que una vez acabados, me parecieron incoherentes.
Consulté a personas que se dedican al
arte, qué veían en él y sólo recibí respuestas técnicas. Hasta que en 2009,
viajé por segunda vez a Europa y en esa oportunidad visité Portugal, donde busqué
indicios que me hablaran de mis antepasados. Me encerré días enteros en los
archivos de Torre da Tombo, que equivale al Registro Civil de Chile, donde los funcionarios de ese lugar me facilitaron todos
los trámites y yo recorrí a ciegas los
microfilmes de la época, sin tener datos precisos de ningún familiar. En esa
ocasión no encontré nada. Sólo esto que voy a narrar.
¿Qué fue lo que encontró?
Visité
la Universidad de Coimbra donde estudió
mi abuelo. Ahí hay una capilla pequeñita que tiene un precioso órgano. Grande
fue mi sorpresa y me sobrecogí, cuando al elevar la mirada al cielo raso, me
encuentro con ese misterioso dibujo que yo realizara en el estado que acabo de
explicar y al que yo no encontraba explicación, ni coherencia alguna. Ese dibujo lo realicé en
2003 y conocí la capilla de la Universidad de Coimbra en 2009.
¿Qué entendió de esa
experiencia?
Concluí
que mi abuelo-contemplando los diseños de ese cielo raso- descubrió algo
trascendental y que me animo a pensar, está relacionado con la figura del
espiral. Él no tuvo tiempo ni a quién transmitir aquello que, en ese momento,
descubrió. Pero de alguna manera esa
información quedó en sus genes y es lo que, a través del dibujo, se manifestó
en mí. Pero hacen falta “Vacío y Silencio” para captar estos mensajes.
Usted me preguntó qué me animó a escribir estos mensajes del universo y
por qué lo califico como arte místico. Bueno, esa es una de las respuestas. Hay
hechos que la lógica no puede explicar y hay miles.
¿Qué recursos literarios pueden
encontrarse en esta nueva obra a diferencia de sus anteriores publicaciones?
Yo diría que son textos filosóficos escritos en forma poética, en base a
una producción estética que son los dibujos.
¿Qué significa que los dibujos hayan sido concebidos bajo un estado de conciencia
alterado? Así lo dice usted en el prólogo de la obra.
Mis dibujos fueron concebidos en estado alterado de conciencia, a través de la meditación y yo practico yoga
desde hace muchos años. Al nacer, traemos una información que no proviene sólo
de nuestros padres y abuelos, sino que es una sabiduría ancestral que data de
los principios del Universo, porque somos partículas de éste, aunque lo hayamos
olvidado. Hasta los dos años de edad, no hemos adquirido el pensamiento
simbólico, instrumento con el que nos manejamos durante nuestro paso por la
vida. En algún lugar físico de nuestra corporeidad se asienta esta información
que ha sido transmitida hasta llegar a nuestros antepasados, conocidos y hasta
nosotros y será también transmitida a nuestros descendientes. Pero, cada uno de
nosotros posee esa información.
¿Cómo acceder una persona común
y corriente a ella, cómo se conecta con eso?
Un
camino es la meditación, es decir, aprender a silenciar los sentidos y lograr
el vacío. Silencio y Vacío son necesarios para atender los mensajes del
universo que provienen de nuestros ancestros, a través los genes. Información
que es asequible a cualquiera de nosotros.
Entendiéndolo así pareciera que
se tratase de un don esotérico.
Sabe,
cualquiera de nosotros puede acceder a ella. Es una técnica que se aprende como
cualquier ejercicio físico. Se va adiestrando la mente en el camino hacia lo
interior. Te pones en contacto con tu sabio interior, ese que todos llevamos
dentro.
¿Alguna situación especial en
su vida aceleró esa conexión?
El
año 2003 fue un año muy duro para mí, por lo que dediqué casi el total de mi
tiempo a estas prácticas místicas de las que hablaba Freud. El Silencio y el
Vacío signaron esa etapa. Los dibujos, los textos, los poemas y este libro, son sólo una parte ínfima del
resultado, porque hay mucho más.
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